Stands de [email protected]

Hilda Díaz Salas

Cestería

“Los reconocimientos que he recibido por mi trabajo, como el Sello de Excelencia a la Artesanía, han sido un cariñito para mi alma. Me han dado fuerza para seguir creando nuevas formas y diseños”.

El oficio de la cestería en crin lo aprendí a los 6 años de mi madre y mi abuela en la localidad de Rari. Eran tardes de compartir en familia, donde para mí aprender fue como un juego muy entretenido, el proceso de urdir el vegetal y luego tejer con crin totalmente a mano. Ese saber es el que les he ido traspasando a mis hijas. Como toda niña, lo primero que aprendí fue hacer tejido circular que es inicio de muchas figuras que se hacen en crin. ¿Desde cuándo me sentí artesana? La verdad, desde siempre. Para mí este es un trabajo único y maravilloso. Para mí fue fascinante darme cuenta que con mis manos podía crear figuras que llegaban desde mi mente. En el crin las posibilidades son infinitas. Para mí es muy importante lo que realizo. Trato de hacerlo con los mejores materiales y lo más prolijo posible. Lo hago con mi alma. Así lo he transmitido a mis hijas y a quienes les he enseñado.

Brochure (PDF)