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Juana del Carmen Muñoz Manríquez

Cestería

“La artesanía en teatina es un oficio tradicional, típico de la comuna de Santa Cruz y sus alrededores. Todos los productos de esta técnica son un pedacito de esta tradición, que aún vive en las artesanas de la zona y también en mí”.

Soy artesana en paja de teatina y trigo, oriunda del sector de La Lajuela, comuna de Santa Cruz, Región de O´Higgins. Soy quinta generación de este oficio, el cual aprendí observando a mis familiares que realizaban el trenzado en teatina para fabricar sombreros. La paja teatina es una materia prima vegetal que crece de forma silvestre en zonas rurales, y aquí la recolectamos en la zona costera. Con la teatina se realiza una trenza, que es la base de los productos que hacemos. En mis años de artesana he recibido tres veces el Sello de Excelencia a la Artesanía; uno de ellos también es reconocido por la Unesco. Para trabajar este oficio la paja se puede dejar de color natural o teñida. Si es que se tiñe, los tintes que se utilizan pueden ser anilinas o bien hierbas como cortezas de árboles, malezas, plantas como eucalipto, romero, y otras hierbas que se dan acá en la zona dependiendo de la estación del año. Posterior al teñido, se realiza la selección de la paja según el calibre. Teniendo lista la selección, se procede a realizar el trenzado a mano, y posterior a eso, se pasa a la parte de la costura de la trenza, la cual se realiza a máquina y algunos detalles a mano. Para hacer una trenza de chupalla fina, uno se demora una hora en trenzar una brazada. Para una chupalla, se usan 70 brazadas, unas 70 horas solo en trenzar. Para hacer una chupalla completa, con todo el proceso de la selección, trenzado de la teatina, costura y hormada, son 15 días.

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