Stands de [email protected]

Marcelina Huentecura Aillapan

Orfebrería

“Fue observando a mi padre, hombre de manos artesanas y amigo de la madera, cuando comencé a admirar los oficios con ojos de artista”.

Desde pequeña siempre creí que la temprana muerte de mi madre me había hecho ser más observadora. Fue precisamente observando a mi padre, hombre de manos artesanas y amigo de la madera, cuando comencé a admirar los oficios con ojos de artista. Observando, cuando cursaba octavo básico, quise aprender sobre artesanía Mapuche. Tomé cursos de alfarería, cestería e instrumentos musicales, y cuando cumplí dieciocho años me integré al Grupo de Artesanos Pu Rexafe como aprendiz. Allí pulía las piezas que los demás calaban. Pero mientras pulía, podía observar, de inicio a fin, el proceso: fundir, limpiar, laminar, calar, limar, pulir, soldar. En el oficio de la platería había encontrado una manera de fortalecer mi espiritualidad Mapuche. Pero no fue hasta que logré hacer unos chaway (aros) cuando me sentí, por primera vez, una verdadera artesana. Se dice que las joyas en miniatura no son parte de la platería Mapuche tradicional, pero yo lo veo como una nueva forma de ver el oficio, de mantener en la retina del mundo la iconografía Mapuche, su historia y su significado.

Brochure (PDF)